Cuando uno se abre al mundo de otra persona, duplica su propio mundo



PUBLICACION FUNDADA EN 1996



Hay muchos ciudadanos uruguayos que están preocupados por el futuro de nuestro país, ansiosa por ver una reacción en contra del declive social y económico que nos aqueja.
Lo que preocupa no es la cantidad o calidad de problemas que tenemos como país. Son los mismos problemas que otras naciones han tenido a lo largo de su historia. Es fácil verlo en los diferentes noticieros de los países vecinos y vemos que muchos de los cuales han logrado encontrar caminos para enfrentar esas coyunturas, mejorar y seguir adelante.
Lo que desespera es la alarmante falta de gestión de nuestros dirigentes politicos, hablando en terminos generales.
Tenemos un buen ejemplo: la inseguridad que es un tema que no puede esperar al 2014 para recién ser “debativo” en medio de la campaña electoral. No hay ninguna idea tanto en el oficialismo como en la oposición sobre que hacer, en estos momentos son puros reproches e interminable debates, pero no se hace nada y no hacer nada, cuesta vidas, sufriendo siempre los mismos: la sociedad.
Otro ejemplo que salta a la vista es el deterioro social del país, ver como ha caído la calidad de vida del uruguayo medio.
No necesitamos estadísticas, sino recorrer el país. Ciudades empobrecidas, Montevideo sucia y rota, fachadas de los edificios públicos en estado lamentable y lo peor; la falta de respeto y orden que se viene transmitiendo desde arriba, lleva a que no nos respetemos más como compatriotas.
El modelo hay que cambiarlo, pero esto ni siquiera se discute, se necesita inversiones, educar “para otra cosa”, no para seguir viviendo del ganado y del turismo.
Otro ejemplo palpable de falta de gestión es nuestra ciudad de Montevideo; como puede ser que tras 7 años de “bonanza económica” del país, que lo sabemos todos, por divulgarlo con bombos y platillos, nuestra capital siga sucia, rota, insegura, sin ninguna inversion en infraestructura.
Algunos interpretan este párrafo como “discurso opositor”, olvidándose que Montevideo es responsabilidad de todos, ser opositor no implica menos responsabilidad.
Para cambiar todo esto, se necesita liderar al país y a la gente hacía otro destino. No hay líderes que planteen un cambio de rumbo para un país que se descompone.
No hay union de los dirigentes para combatir el comportamiento corporativo de muchos compatriotas que frenan el desarrollo.



These pages are copyright © 2001/11 by oneworldonesite.com